Crónica de la Cena Clandestina del Verano






Bienvenidos
 
El sol desciende sobre los tejados de la ciudad,
y un soplo de brisa fresca te acaricia la cara.
Siguiendo ese aire nuevo has llegado a un rincón
escondido en la villa, una sorpresa inesperada.
Aquí empieza tu aventura clandestina:
abre tu mente,
ríe con ganas,
vive este momento,
y comienza una nueva temporada
con la ilusión de esta sorpresa.
 
Verano en la ciudad


Una nueva edición de la Cena Clandestina más misteriosa de los alrededores por fin fue desvelada justo al inicio del verano.

En esta ocasión la temática elegida era "Verano en la ciudad" y por ello, la ambientación y todas las pistas apuntaban a una terraza de verano, de las que tan populares son con los calores estivales.
Pero no se trataba de una terraza cualquiera, sino de algo muy especial, un bucólico rincón que podría estar en cualquier patio de una casa repleta de amigos y vecinos, en la mismísima Provenza francesa, con olor a mar, con sabores tradicionales pero con detalles inolvidables.

Nos gustaría poder desvelaros hasta el último detalle, pero hay cosas que solamente los asistentes a la cena pueden vivir de primera mano y que quedan en los alrededores de una mesa donde hemos descubierto nuevos amigos, compañeros de viaje, personas con un entusiasmo sorprendente y una alegría desbordante, en definitiva, el motivo de que en cada temporada organicemos estas cenas clandestinas de puro disfrute gastronómico y experiencial.

El misterio de la cena llega hasta el mismo momento en que los asistentes acuden al punto de encuentro, y cuando llegaron al lugar al que les dirigieron los guías, esto es lo que encontraron, la esperada terraza de verano:



Una alegre bienvenida donde se pudo disfrutar de unos refrescos, cocktails naturales y picoteo para irse conociendo un poco mejor.

 
Pero una vez el primer paso estaba hecho, el anfitrión en esta ocasión fue el Restaurante El Alquimista de Salamanca, en cuyo interior ambientamos una magnífica y bohemia terraza llena de romanticismo y encanto gracias a inefable ayuda de nuestros anfitriones César Niño y Sandra Martín:






Algunos rincones estaban personalizado para poder hacer fotos, aunque lo que tuvo un gran éxito fue el magnífico carrito original de Helados La Polar, una antigüedad que traía muchos recuerdos a los que tuvieron oportunidad de verlo en acción.







 
 
 
 
 
 


El equipo Secret&co al completo junto a los anfitriones de la noche César y Sandra.
Muchas gracias a todos por una noche tan maravillosa y por las facilidades prestadas.

 

 
 
 
 
 
GRACIAS POR COMPARTIR ESTE MOMENTO

1 comentario

  1. "El fin del verano siempre es triste Aunque entre las mantas pueda hablar de amor" �� que decía la canción. Y aquí me traéis recuerdos de una noche brillante en la que aún estábamos estrenándolo. Qué melancolía...¿se podría arreglar con una cena clandestina otoñal? �� Gracias por todo ��

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